Consumo de alimentos con alto contenido en fibra en mujeres pre-menopáusicas y post-menopáusicas: estudio descriptivo transversal

La fibra presente en frutas, verduras, cereales integrales, legumbres, frutos secos y semillas previene o disminuye la intensidad de enfermedades coronarias y de síntomas vasomotores ligados a la disminución de estrógenos en el climaterio.

 

RESUMEN

Objetivo: analizar el consumo de alimentos con alto contenido en fibra en mujeres pre y post menopáusicas de Ciudad Real, comprobando si existen diferencias estadísticamente significativas entre ambos grupos.
Método: estudio descriptivo transversal en 150 mujeres pre y post menopáusicas con una horquilla de edad de 25-85 años y residencia en Ciudad Real. Recogida de datos: encuesta autoadministrada con escala Likert. Análisis de datos: Chi-cuadrado, valor de significación p, intervalos de confianza.
Resultados: un 36% de mujeres pre-menopáusicas (n=28; DE=14,14; IC95%=34,84-41,16) y un 80% de las post-menopáusicas (n=48) ingieren alimentos con alto contenido en fibra como parte de su dieta habitual, existiendo diferencias estadísticamente significativas, ya que
Discusión: según el estudio realizado por Van der Heuvel sobre mujeres menopáusicas, existe una asociación directamente proporcional entre el consumo de fibra dietética y la absorción de calcio por parte del hueso. Tal y como recogen Escudero y González en su estudio, el consumo diario de fibra en España es de alrededor del 20 g/día, cantidad que puede conllevar una reducción del 12-20% del riesgo de enfermedad cardiovascular.
Conclusiones: existen diferencias estadísticamente significativas en el consumo de fibra en mujeres pre-menopáusicas y post-menopáusicas de Ciudad Real.

 
PALABRAS CLAVE
Palabras clave: fibra, climaterio, menopausia. // Key words: fiber, climacteric, menopause.

ABREVIATURAS

DE: desviación estándar
HDL: lipoproteínas de alta densidad
IC95%: intervalo de confianza del 95%
LDL: lipoproteínas de baja densidad
OIM: Instituto de Medicina de Estados Unidos
OMS: Organización Mundial de la Salud
SVM: síntomas vasomotores
 

1.INTRODUCCIÓN

 
Según el  Instituto de Medicina de Estados Unidos (OIM) el concepto fibra dietética hace referencia a la lignina y los carbohidratos no digeribles que son intrínsecos a los vegetales, mientras que la fibra funcional corresponde a los hidratos de carbono no digeribles aislados que tienen efectos fisiológicos beneficiosos en los seres humanos. La suma de ambos tipos de fibra constituye la denominada fibra total1,2
Debido a que la fibra no puede ser hidrolizada por las enzimas digestivas humanas, sus “azúcares constituyentes no se absorben en el intestino delgado”. Más adelante, cuando la fibra llega al intestino grueso, puede ser fermentada por la microbiota intestinal o ser resistente a la fermentación, atravesando el tracto digestivo sin apenas cambios en su composición2.
La fibra tiene una reseñable función regulando la mecánica del aparato digestivo y se le atribuye un papel beneficioso en la prevención de enfermedades degenerativas de tipo cardiovasculares, endocrino (diabetes mellitus) y en neoplasias (especialmente, la neoplasias de colon)3.  No se han establecido unas recomendaciones específicas del consumo de fibra dietética. Se sugiere un aporte diario de 20- 35g/día en adultos o bien aproximadamente de 10-14 g de fibra dietética por cada 1.000 kcal4.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) el paso de la vida reproductiva de la mujer a la no reproductiva (fundamentalmente entre los 45 y 59 años de edad) recibe el nombre de climaterio. Normalmente, tiene su inicio unos años antes de la menopausia (pre-menopausia) y se prolonga varios años después (post-menopausia). La menopausia hace referencia al momento en el que se objetivan 12 meses en amenorrea5.
Diversos estudios avalan una elevación de la incidencia de enfermedades cardiovasculares (especialmente, patología coronaria) tras la menopausia, coincidiendo con la disminución de estrógenos. Esto lleva asociada una alteración de los lípidos de la sangre con elevación del colesterol y de las lipoproteínas de baja densidad (LDL), así como la disminución de las lipoproteínas de alta densidad (HDL)3. Los síntomas vasomotores (SVM) afectan entre 40 y 80% de las mujeres en la pre y post-menopausia, respectivamente, siendo descritos como de intensidad moderada a severa6. La enfermedad cardiovascular en la mujer pre-menopáusica es menos frecuente que en el hombre debido al efecto protector de los estrógenos, pero a medida que se acrecienta la edad, esta incidencia acaba igualándose3.
Para intentar prevenir, retrasar o disminuir la intensidad de las consecuencias cardiovasculares y los síntomas vasomotores del climaterio, se recomienda ingerir alimentos ricos en fibra. Las mayores fuentes de fibra podemos encontrarlas en los siguientes 6 grupos de alimentos7:

  • Frutas: cítricos, manzana, ciruela, plátano, melocotón, pera, bayas, higos, frutas deshidratadas…
  • Verduras: lechuga, zanahoria cruda, espinacas, acelgas, espárragos cocidos, champiñones cocidos, remolacha, calabaza, patatas con piel al horno, alcachofa, judías verdes, brócoli…
  • Legumbres: lentejas, frijoles negros y rojos, habas, garbanzos…
  • Frutos secos: nueces, almendras, pistachos…
  • Granos integrales de cereal: avena integral, pan integral, arroz integral, salvado, trigo integral…
  • Semillas: sobre todo, las semillas de girasol7.

2.OBJETIVOS

Analizar el consumo de alimentos con alto contenido en fibra en mujeres pre-menopáusicas y post-menopáusicas de Ciudad Real, comprobando si existen diferencias estadísticamente significativas.

3.MATERIAL Y MÉTODOS

Se realizó un estudio descriptivo transversal realizado durante los meses de octubre y noviembre de 2019 en Ciudad Real para obtener datos referentes al consumo de fibra en esta muestra. La población sobre la que se desea obtener conclusiones es la de mujeres pre-menopáusicas y post-menopáusicas de Ciudad Real, con edad comprendida entre 25 y 85 años.
El método de muestreo contó como criterios de inclusión el ser mujer, la edad superior a 25 y menor a 85 años, así como tener domicilio principal en Ciudad Real -fundamental para obtener resultados del consumo en esta zona geográfica concreta-. Por el contrario, fueron criterios de exclusión el deterioro cognitivo severo, la no comprensión de las cuestiones -pese a ser leídas y explicadas por los responsables del estudio en casos de analfabetismo o problemas sensoriales-, los sujetos con edades fuera de la horquilla de edad de 25-85 años y aquellas mujeres con lugares de residencia distintos a Ciudad Real. Así pues, la muestra elegida fue la de 150 mujeres, de las que 137 cumplían los criterios de inclusión.
Los sujetos han dado su consentimiento expreso, voluntario y oral, respetándose la confidencialidad de los datos, sin menoscabo del cumplimiento de las normas vigentes de la Declaración de Helsinki. Para la obtención de datos, se han utilizado formularios autoadministrados (dirigidos, en caso de dificultades sensoriales) con 15 cuestiones cerradas y/o escalas tipo Likert. El análisis de los datos se ha realizado mediante estadística descriptiva, expresando frecuencia absoluta (n), porcentaje (%) y desviación estándar (DE). Para el contraste de hipótesis, se ha utilizado Chi-Cuadrado, obteniendo , valor de significación (p) e intervalos de confianza (IC95%), así como tablas de interpretación con SPSS.

4.RESULTADOS

De las 150 mujeres de la muestra seleccionada –de las que 137 cumplían los criterios de inclusión-, un 38% (n=52) están en la horquilla etaria de [25-45] años, un 20% (n=28) con rango de edad de [46-65] años y un 42% (n=57) dentro del intervalo de edad de [66-85] años (  x=68,5; DE=48,39; IC95%=57,92-79,08).
Con el objetivo de realizar un cribado inicial entre las mujeres pre-menopáusicas y las post-menopáusicas, se realizó una cuestión de partida sobre si estaban actualmente en el climaterio o no. Un 56% de la muestra (n=77; DE=12,02; IC95%=65,81-71,19) afirma tener la menstruación en la edad actual del estudio, frente al 44% (n=60) que no la tiene desde hace más de 12 meses.
Si abordamos la inclusión de alimentos con alto contenido en fibra en la dieta habitual, un 36% de mujeres pre-menopáusicas (n=28; DE=14,14; IC95%=34,84-41,16) y un 80% de las post-menopáusicas (n=48) los tienen integrados en su alimentación, frente al 64% de las mujeres pre-menopáusicas (n=49; DE=26,16; IC95%=24,66-36,34) y al 20% (n=12) de las post-menopáusicas, que no los consumen habitualmente. Una vez realizado el test estadístico Chi-Cuadrado, podemos señalar que existen diferencias estadísticamente significativas entre el consumo de alimentos con alto contenido en fibra en mujeres pre y post-menopáusicas, ya que (Tabla 1).
 
A través del formulario autoadministrado, se han obtenido datos pormenorizados de los alimentos con alto contenido en fibra consumidos por la muestra, de los que pasaremos a exponer los más relevantes para nuestro estudio.
En referencia a las frutas ricas en fibra (cítricos, manzana, ciruela, plátano, melocotón, pera, bayas, higos), un 34% de las mujeres pre-menopáusicas (n=26; DE=12,02; IC95%=31,82-37,19) y un 72% de las post-menopáusicas (n=43) las consumen semanalmente; frente a un 66% de las pre-menopáusicas (n=51; DE=24,04; IC95%=28,63-39,37) y un 28% (n=17) de las post-menopáusicas que nunca suelen consumir frutas fuente de fibra.
Respecto al consumo de verduras con un alto contenido en fibra (lechuga, zanahoria cruda, espinacas, acelgas, espárragos cocidos, champiñones cocidos, remolacha, calabaza, patatas con piel al horno, alcachofa, judías verdes, brócoli), un 18% de las mujeres pre-menopáusicas (n=14; DE=14,14; IC95%=20,84-27,16) y un 57% de las post-menopáusicas (n=34) las consumen semanalmente; frente a un 82% de las pre. -menopáusicas (n=63; DE=26,16; IC95%=38,66-50,34) y un 43% (n=26) de las post-menopáusicas que nunca las consumen.
En relación al consumo de legumbres ricas en fibra (lentejas, frijoles negros y rojos, habas, garbanzos), un 16% de las mujeres pre-menopáusicas (n=12; DE=13,44; IC95%=18,5-24,5) y un 52% de las post-menopáusicas (n=31) las consumen semanalmente; frente a un 84% de las pre-menopáusicas (n=65; DE=25,46; IC95%=41,31-52,69) y un 48% (n=29) de las post-menopáusicas que nunca las consumen.
Si hablamos de frutos secos con alto contenido en fibra (nueces, almendras, pistachos), un 9% de las mujeres pre-menopáusicas (n=7; DE=6,36; IC95%=10,08-12,92) y un 27% de las post-menopáusicas (n=16) los consumen semanalmente; frente a un 91% de las pre-menopáusicas (n=70; DE=18,38; IC95%=52,89-61,11) y un 73% (n=44) de las post-menopáusicas que nunca los consumen en su dieta habitual.
Con respecto a los granos integrales de cereal (avena integral, pan integral, arroz integral, salvado, trigo integral), un 9% de las mujeres pre-menopáusicas (n=7; DE=6,36; IC95%=10,08-12,92) y un 27% de las post-menopáusicas (n=16) los consumen semanalmente; frente a un 91% de las pre-menopáusicas (n=70; DE=18,38; IC95%=52,89-61,11) y un 73% (n=44) de las post-menopáusicas que nunca los suelen consumir.
Por último, el consumo de semillas (sobre todo, de girasol) que la muestra afirma incluir en su dieta habitual, un 1% de las mujeres pre-menopáusicas (n=1; DE=2,12; IC95%=2,03-2,97) y un 7% de las post-menopáusicas (n=4) las consumen semanalmente; frente a un 99% de las pre-menopáusicas (n=76; DE=15,56; IC95%=61,53-68,47) y un 93% (n=54) de las post-menopáusicas que nunca las consumen.

1.DISCUSIÓN

 
En el estudio realizado por Van der Heuvel sobre mujeres menopáusicas, queda demostrado que cuando la dieta es enriquecida con fibra del tipo lactulosa y galactooligosacáridos, se  produce una elevación en la absorción de calcio sin conllevar un incremento en la excreción urinaria. Ello sugiere que estos compuestos tienen la capacidad de elevar la captación de calcio por el hueso o por el contrario inhibir la resorción ósea4,8,9.
 
Tal y como recogen Escudero y González en su estudio, el consumo diario de fibra en España es de alrededor del 20 g/día. Cuando el consumo regular rondaba los 20-30 g/día de fibra total, se registró una reducción del riesgo de enfermedad cardiovascular un 12-20%. Asimismo, no encontraron evidencia de que ingestas superiores a 50 g/día aporten beneficios adicionales y sí podrían dar lugar problemas de tolerancia4.
 
Según el estudio de cohortes realizado por Pereira et al. existe una relación entre la fibra dietética presente en la fruta (pectina) y las enfermedades coronarias. Los autores reconocieron una reducción del 30% del riesgo de enfermedad coronaria por cada 10 g/día que se aumentó el consumo de la fibra de fruta en la dieta de los sujetos de estudio10.
En referencia al estudio de Wu et al. podemos afirmar que la ingesta total de fibra dietética está inversamente asociada al colesterol total, el colesterol de lipoproteínas de baja densidad (LDL) y a los triglicéridos, y directamente proporcional a la concentración de colesterol de lipoproteínas de alta densidad (HDL)11.

2.CONCLUSIONES

En base a los resultados obtenidos en este estudio y, habiendo realizado un contraste de hipótesis Chi-Cuadrado, podemos concluir que existen diferencias estadísticamente significativas entre el consumo de alimentos con alto contenido en fibra en mujeres pre-menopáusicas y post-menopáusicas de Ciudad Real.

3.BIBLIOGRAFÍA

  1. IOM: Institute of Medicine, Food Nutrition Board. Dietary Reference Intakes for Energy, Carbohydrates, Fiber, Fat, Fatty acids, Cholesterol, Protein, and Amino Acids. The National Academies Press. 2005; 1:12-16.
  2. Dahl WJ, Stewart M. Position of the Academy of Nutrition and Dietetics: Health Implications of Dietary Fiber. Journal of the Academy of Nutrition and Dietetics. 2015; 115(1):1861-70.
  3. SEN: Sociedad Española de Nutrición. Guía de alimentación y menopausia. 2008;1-38.
  4. Escudero E, González P. La fibra dietética. Nutr. Hosp. 2006; 21 (Supl. 2):61-72.
  5. Capote MI, Segredo AM, Gómez O. Climateric and menopause. Rev Cubana Med Gen Integr. 2011; 27(4): 543-557.
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  8. Van den Heuvel E, Muijs T, Van Dokkum W, Sehaafsma G. Lactulose stimulates calcium absorption in postmenopausal women. J Bone Miner Res. 1999; 14:1211-1216.
  9. Van den Heuvel E, Schotermen M, Muijs T. Transgalectooligosacharides stimulate calcium absorption in postmenopausal women. J Nutr. 2000; 130:2938-2942.
  10. Pereira MA, O’Reilly E, Augustsson K et al. Dietary fibre and risk of coronary heart disease; a pooled analysis of cohort studies. Arch Intern Med. 2004; 164:370-376.
  11. Wu K, Bowman R, Welch AA et al. Polimorfismos de apolipoproteína E, grasa y fibra en la dieta y lípidos en suero: el estudio EPIC NorfolkEur Heart J. 2007; 28:2930–2936.

TABLA 1. Inclusión de fibra en la dieta de mujeres pre-menopáusicas y post-menopáusicas.

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Autores: María José Gómez Gutiérrez

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